Hijo, ojalá me sobrara la tinta, el papel, y el tiempo para dejar prueba actual de todo lo que me generas y puedas leerlo cuando el paso y el peso de los años te haga conocer más del curso de la existencia y sus letras castellanas. Sin embargo aquí estoy, dejando mis líneas hacia tí en este rinconcito virtual del mundo entero. Diciéndote que te amo como nunca y como siempre.
Hoy te quedaste llorando en el kinder, cosa que ya habías superado pero te entendí: muchas emociones juntas.
Tuviste dos tortas de cumple en tus cuatro añitos, una amigdalitis y bronquitis que te mantuvieron pegado a mí como un pollito recién salido del huevo una semana entera sin volver a tu salita y dos intensos días en el regazo de tu papá, que se te volvió a ir a su trabajo.
Siempre que estoy de tu mano camino al colegio o a cualquier parte, me estremezco y sufro anticipadamente de pensar en cuando ya no seas ese crío hermoso y tierno, cuando camines solo...
Pero me mantiene esperanzada y firme la casi certeza de que nunca perderás esa ternura; tengo la fé de que será como tu papá: un hombre que a pesar de lo fuerte y lo curtido que lo ha puesto nla vida, mantiene la voz, la mirada y el corazón mullidos de ternura y de nobleza. Eso te auguro. Además de agradecerte una y mil veces que hayas elegido mi vientre como vía para traerte hasta este loco y contaminado planeta en el cual espero que sobrevivas a muchisimas cosas tratando en lo posible de estar lleno de paz y jamás ser infeliz.
Cuenta conmigo, con mis manos, con la fuerza y el empuje de mi amor, siempre siempre siempre hijo aún más allá de mi vida y del ingrato espejismo de mi probable muerte. Te ama:
lunes 28 de marzo de 2011
otra carta a Santiago Elías
Publicadas por
Maria Mayela Garcia
a la/s
10:12
Etiquetas: de mi absoluta creación
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10 Mandamientos para salvar la tierra
1. Acabar con el sistema capitalista
2. Renunciar a las guerras
3. Un mundo sin imperialismo ni colonialismo
4. Derecho al agua
5. Desarrollo de energías limpias
6. Respeto a la madre tierra
7. Servicios básicos como derechos humanos
8. Combatir las desigualdades
9. Promover la diversidad de culturas y economías
10. Vivir bien, no vivir mejor a costa del otro
SOLIDARIDAD (Fernando Posa)
Si todos los poetas del mundo hiciéramos una huelga de celo
y en lugar de expedientes en los ministerios circularan carpetas llenas de poemas;
si los vendedores ambulantes de tristeza se sentaran
a comer un poco de amargura en la mesa que siempre preparan para otros,
y así comprendieran el valor de la alegría;
si emborracháramos de ternura a los asesinos
y al ladrón encorbatado de la política
le robáramos la cartera amarilla donde guarda su avaricia desmedida;
si al ciudadano medio que se queda en casa, tranquilamente,
como si no pasara nada, disparando el fusil insolidario del hambre,
el o bús retardado del egoísmo, la bomba silenciosa de la falta demedicamentos,
digo, si al ciudadano medio, al bajo, al alto,
le sacáramos la espina de la indiferencia que lleva clavada en lo más hondo del alma;
y, además, todos nos pintáramos de colores para olvidar las consignas del racismo
y a la hora de la vida fuéramos iguales el blanco, el rojo, el negro y el amarillo;
y si a los terroristas les estallara dentro del corazón el coche bomba de la tolerancia,
el avión con alas blancas de la paz, o el antrax de la comprensión,
y emplearan toda su energía en abolir la miseria y el hambre de la faz de este mundo,
entonces quizá despertaría Dios o Alá de su sueño eterno y pensaría que en el universo existe algo parecido al cielo.
Nota: Gracias Gallo Rojo por mostrarme esta pequeña de las tantas maravillas de los verdaderos seres humanos
y en lugar de expedientes en los ministerios circularan carpetas llenas de poemas;
si los vendedores ambulantes de tristeza se sentaran
a comer un poco de amargura en la mesa que siempre preparan para otros,
y así comprendieran el valor de la alegría;
si emborracháramos de ternura a los asesinos
y al ladrón encorbatado de la política
le robáramos la cartera amarilla donde guarda su avaricia desmedida;
si al ciudadano medio que se queda en casa, tranquilamente,
como si no pasara nada, disparando el fusil insolidario del hambre,
el o bús retardado del egoísmo, la bomba silenciosa de la falta demedicamentos,
digo, si al ciudadano medio, al bajo, al alto,
le sacáramos la espina de la indiferencia que lleva clavada en lo más hondo del alma;
y, además, todos nos pintáramos de colores para olvidar las consignas del racismo
y a la hora de la vida fuéramos iguales el blanco, el rojo, el negro y el amarillo;
y si a los terroristas les estallara dentro del corazón el coche bomba de la tolerancia,
el avión con alas blancas de la paz, o el antrax de la comprensión,
y emplearan toda su energía en abolir la miseria y el hambre de la faz de este mundo,
entonces quizá despertaría Dios o Alá de su sueño eterno y pensaría que en el universo existe algo parecido al cielo.
Nota: Gracias Gallo Rojo por mostrarme esta pequeña de las tantas maravillas de los verdaderos seres humanos






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