Maria Mayela Garcia
Por mucho que te regañe, o por muchas veces que te frene los ímpetus, por muy dura u hosca que puedas verme, sigo siendo esos brazos cálidos en los que unicamente encuentras verdadero cobijo, porque tu corazón sabe que mis réplicas, contradicciones y frenos hacia tí, vienen desde el amor más puro y firme, mi mismo y puro amor, el que te tengo antes de haberte visto, desde que te sentí mover como pez menudo entre mi vientre. Eres mi fuerza hijo, no dudes que al llegar a mi existencia me le diste rumbo, me le diste un por qué que no da tregua y que agradeceré siempre. No sé si alguna vez leerás estas líneas: este es un papel de mentira (ordenador - internet) y ahora tienes dos años de haber llegado acá. Pero si lo lees sé feliz porque todo ha sido cierto. Te amo, y me parece a vecs hasta mentira merecerme llevar el nombre de tu madre, porque donde tus ojos y tu presencia alcanza no logra llegar oscuridad alguna. Eso eres para mí. Soy para vos igual que para mi pueblo pero vos sois Santiago la representación cercana, palpable de todo lo verdaderamente amado. Así que, no dudes que mi mayor propósito es saberte educar, saberte dejar todas las maravillas que he podido recoger en este plano, saber hacer que digas aunque sea: qué negra tan linda tuve como madre, cuán buen ejemplo me dió... Al menos eso intentaré siempre hijo, solo puedo asegurarte esto...
Maria Mayela Garcia

Y mientras los ultracuerpos subidos a estrados recitan sermones,
hay quien nos dice que no es tiempo para hablar de la utopía ni de revoluciones,
que es un anacronismo cantarle a la trova, nombrar a Guevara
y mientras golpean tu fe y tu futuro en su fragua
Ismael Serrano
torpe, pero sincero,
aún no soy caballero (y que el cielo me libre de cordura)
No me embriaga la altura ni me aburren los sueños;
no es por moda que estallo y que me empeño.
El amor sigue en brete y el camino a machete,
más no lloro por tal
ni me amilano, si conservo mis manos, mi sudor y el humano corazón.
Silvio Rodríguez



Soy empecinada sí, y me alegro de que el mayor de mis empecinamientos sea el de mi corazón, como dice el Chino Mora, el de hacerme horizonte por completo, me alegro de ser la misma estúpida (si así me piensan) que cuando tenía 18, solo que ahora esta estúpida no tiene ideales si no sólidas convicciones.

Mi madre, mi amado, y no sé si algún día mi hijo me dicen radical, mis tíos y amigos solo loquita, irracional, dicen los más severos. Sólo mi papá me apoya pero ante ese universo de queridos seres es un hombre chapado a ideas utópicas que no ambiciona ni tiene nada. JA!!!! Como diría Lydda Franco: RISA, ME DA RISA.

Sí, soy radical, sí, soy terca hasta pasar el límite de cualquier peligro para el pellejo y lamentablemente para los que me sueñan más conforme y realista, no puedo aunque a veces les quisiera complacer, no puedo ser de otro modo; soy la que le pasa de largo con desdén a cualquier vitrina, la que llora de ver en puestos destinados a servir al pueblo solo a ineptos ídolos de barro que solo saben hacer, amasar y tener dinero, sin otro sentido que su confort más egoísta, soy la que no puede evitar que se le quiebre la voz cuando oye a Silvio cantarle al tren blindado, soy la que SIEMPRE creerá que la escalera con la que subieron los ricos a sus sillitas de oro no fue más que la columna vertebral de los pobres que no quisieron o (en su inmensa mayoría) no pudieron, trabajar de la forma y con las oportunidades que ellos. Soy la que piensa que el coñodelamadre: "el sudor de su frente", el que se limita al sudor de la frente ama a su hermano y el que ama a su hermano no le alcanza la vida para verse millonario, jamás llega a eso porque el hambre eterna de la maza campeará por su alma.
¿Resentida? Si este feroz amor por mi gente es serlo. Asumiré feliz ese epíteto.

No creo en la miseria para la gente, no creo que andar en harapos sea lo ideal, de hecho, en mi pequeño mundo tengo todo cuanto necesito materialmente hablando, no creo en la pobreza infrahumana como modo de vida, ni es mi planteamiento, al contrario, creo que si una vara mágica universal tocara el planeta con la bendición de la justa equidad, desaparecerían las bestiales riquezas, eso sí, pero no quedaría un solo hombre pobre en la tierra, porque además de recursos para la subsistencia, tendríamos, respeto, dignidad y la inmensa maravilla de no bajarle la cabeza al patroncito ni a nadie, por no tener zapatos o por tenerlos remendados.

Y sí, soy irremediablemente humanista, y si me debo etiquetar soy todo esto: jesuita, bolivariana, leninista, guevarista y hasta chavista, si las premisas de cada uno sean más que ideas, realidades cristalizadas en la mesa y el corazón de cada miembro de este variopinto pueblo que se llama humanidad.

Moriré así. Como viví. Así me gusta.



Maria Mayela Garcia

Qué pasa con los cambios internos?

Qué pasa con las muchachas que una vez a los 18 e incluso a los 23 jugaron a ser rebeldes, atípicas, no alienadas y a la vuelta de menos de un lustro les revive o mejor dicho se les despierta aquella princesa estilo disney que llevaban desde nenas, y sueñan con que ese hombre al que le calientan la comida por las noches les hubiese ofrecido matrimonio con una cena de sorpresa y una botella (aunque no sea Don Pèrignon), sí, sueñan --y no saben de donde les sale ahora de pronto soñar así-- que ese chico que las tuvo que convencer casi sangrando de "meterse a vivir", ahora las lleve de blanco (aunque sin velo) frente a un prefecto habilitado y correcto y digan acepto entre pocos amigos. Qué pasó con la mujer anti-rosa, qué pasó con mi antirromanticismo???

Mayela:

¿qué fue de tí???
Maria Mayela Garcia

Tenía pensado no volver a escribir acá porque en parte, me decepciona mucho la falta de comentarios, supongo quizás el motivo sea la connotación excesivamente personal que le doy a lo que cuelgo aquí en este ínfimo rincón electrónico, el caso es que, me decido hoy a escribir aquí, y seguir siendo totalmente relativa, parcial, subjetiva e íntima, porque hubo algo que experimenté y no me valió de nada comentarlo a voz en cuello con mi marido y con mi madre, me oyeron cual lluvia en el pasto;
Viendo series de televisión, uno que otro programa ficticio, otro basado en hechos reales, aunque creo que todos están basados en hechos reales pues quienes los hacen son seres humanos, el caso es que, ví un programa como tantos que hay donde mueren niños, víctimas de feroces enfermedades donde, ni todo el dinero ni las magias médicas pueden hacer mucho o casi nada; y pensé: podemos (solo a vces) salvar a nuestros pequeños de un atropello, de un accidente, de una violación y hasta de una gripe, pero nunca los podremos salvar de una enfermedad genética, hereditaria, etc... Y veo, o mejor dicho, recuerdo frente a mis ojos, los del alma y los que me ayudan a orientarme, que, no somos nada ante lo inevitable, que, estamos indefensos ante las atrocidades (necesarias o no) de la evolución de la selección natural de la vida en si y de su muerte, y de nada sirve (así lo veo y nada me convencerá de lo contrario) que te aferres a un dios de oro o de eterna LUZ o todos sus santos, porque lo fatal nos toca a todos por igual en uno que otro momento, y qué opción hay? Diría yo que ninguna, salvo la de disfrutar a quien amamos como si cada momento fuese el último, lo malo es que eso muchas veces choca con darles un regaño por algo mal hecho en casa o en la calle, con enseñarles algo necesario y doloroso de aprender o con ponerse una inyección, pero en líneas generales lo único que le queda a esta inerme NADA INMUNE e indefensa humanidad es disfrutar su pequeñisima porción de dicha en los momentos que nos toque sentirla.

y la filosofía es un tema de a diario...

10 Mandamientos para salvar la tierra

1. Acabar con el sistema capitalista

2. Renunciar a las guerras

3. Un mundo sin imperialismo ni colonialismo

4. Derecho al agua

5. Desarrollo de energías limpias

6. Respeto a la madre tierra

7. Servicios básicos como derechos humanos

8. Combatir las desigualdades

9. Promover la diversidad de culturas y economías

10. Vivir bien, no vivir mejor a costa del otro

Ustedes y nosotros (M. Benedetti)


Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

Ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez,
nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien.

Ustedes cuando aman
son de otra magnitud
hay fotos chismes prensa
y el amor es un boom,
nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud.

Ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón,
nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos sale
barata la función.
Ustedes cuando aman
al analista van
él es quien dictamina
si lo hacen bien o mal,
nosotros cuando amamos
sin tanta cortedad
el subconsciente piola
se pone a disfrutar.
Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial,
nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas qué bueno
sin sábanas da igual.

Walking Around (Neruda)


Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines

marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
Navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso asustar a un notario con un lirio cortado o dar
muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío
No quiero seguir siendo raíz en las
tinieblas,vacilante, extendido, tiritando de sueño, hacia abajo, en las tapias
mojadas de la tierra, absorbiendo y pensando,
comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos ateridos, muriéndome de
pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo cuando me ve llegar con mi cara
de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.
Y me empuja a ciertos
rincones, a ciertas casas húmedas, a hospitales donde los huesos salen por la
ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos colgando de las
puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos que debieran haber llorado de vergüenza y espanto, hay paraguas
en todas partes,
y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos, con furia, con olvido, paso,
cruzo oficinas y tiendas de ortopedia, y patios donde hay ropas colgadas de un
alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran lentas lágrimas
sucias.

para robarle a la imaginación en lo que a mí respecta

SOLIDARIDAD (Fernando Posa)


Si todos los poetas del mundo hiciéramos una huelga de celo
y en lugar de expedientes en los ministerios circularan carpetas llenas de poemas;
si los vendedores ambulantes de tristeza se sentaran
a comer un poco de amargura en la mesa que siempre preparan para otros,
y así comprendieran el valor de la alegría;
si emborracháramos de ternura a los asesinos
y al ladrón encorbatado de la política
le robáramos la cartera amarilla donde guarda su avaricia desmedida;
si al ciudadano medio que se queda en casa, tranquilamente,
como si no pasara nada, disparando el fusil insolidario del hambre,
el o bús retardado del egoísmo, la bomba silenciosa de la falta demedicamentos,
digo, si al ciudadano medio, al bajo, al alto,
le sacáramos la espina de la indiferencia que lleva clavada en lo más hondo del alma;
y, además, todos nos pintáramos de colores para olvidar las consignas del racismo
y a la hora de la vida fuéramos iguales el blanco, el rojo, el negro y el amarillo;
y si a los terroristas les estallara dentro del corazón el coche bomba de la tolerancia,
el avión con alas blancas de la paz, o el antrax de la comprensión,
y emplearan toda su energía en abolir la miseria y el hambre de la faz de este mundo,
entonces quizá despertaría Dios o Alá de su sueño eterno y pensaría que en el universo existe algo parecido al cielo.

Nota: Gracias Gallo Rojo por mostrarme esta pequeña de las tantas maravillas de los verdaderos seres humanos

Tendrá que ser así (Víctor Valera Mora)

Sinuosos tiempos, estaciones, caminos que nos tocan,
propicios para el herísmo más completo
o para guardarnos como cautelosos erizos.
Tempranamente fuimos aventados al margen de las cosas más simples y necesarias,
clavados con alambradas alrededor de nuestra sangre
y candados en la boca para oscurecernos.

No tenía remedio
la vida atada a lo melancólico.

Terribles días.

Pero recoge las páginas donde los enamorados escriben cortando con navajas,
revisa los libros
busca en las grandes piedras talladas y en los manuscritos del mar,
desde Gutemberg hasta las dos Declaraciones de La Habana
busca, acumula, reúne, clasifica,
sal a la calle con balanza y metro, pesa y mide
blanco y negro, amor y olvido, agua y fuego,
filo geográfico y campana celeste.
Al final todo más claro.
Bañamos nuestra cabalgadura solo una vez en aguas del mismo río.

Camina a paso de monte y haste amigo del viento
que llevará los pesares al sitio de tu arrebato.
Que los solitarios no te enfaden, pero resuélvete en multitud.
Habla lo necesario con la gente sencilla
y a su lado vive con ardor.

A los soberbios embóscalos, tírales por mampuesto.

Si nada tienes llénate de coraje y pelea hasta el final.

No te amargues.

Agarra a la amargura por los cuernos y rómpele la nuca
y si la muerte te señala, sigue cantando
y en el primer bar que encuentres pide un trago de viejo ron
y bébete la mirada de la novia y bébete su risa
y la proximidad de su cadencia y el saludo de su cabellera.
Bébete la vida.

No hay que dejar que el camello de la tristeza pase por el ojo de nuestros corazones